Mostrando entradas con la etiqueta accion directa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta accion directa. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de septiembre de 2009

10 Claves para un estilo de vida YOMANGO


1.

Es conocido, las marcas quieren vender cosas, pero saben que sólo sobrevivirán en el mercado postmoderno si se asocian con éxito a la representación estilizada de una forma deseable de vida: sea el joven vividor del Martíni, o el del vaquero solitario y duro del Marlboro country. YOMANGO, mira tú por donde, no te va a vender nada, pero también te puede proponer un estilo de vida.
2.

En los 50 y los 60, en la era fordista del capitalismo, la normalidad era un estilo de vida definido por su respetabilidad y cualquier otra cosa era mear fuera del tiesto. Ahí apareció la contracultura y la enésima bohemia: en aquellos felices tiempos las extravagancias, lo negro, lo raro, era revolucionario. Pero eso se acabó: en el capitalismo cultural, el postfordista, las diferencias, los estilos de vida alternativos no son sino sectores de mercado a ser atendidos y servidos, es decir, comprados y vendidos a mayor gloria del capital. ¿Podríamos proponer estilos de vida, modos de hacer, que no fueran inmediatamente deglutibles como cualquier otra moda? Si llevar ropa vieja, o vaqueros desgarrados o gorra de rapero se ha podido insertar en la lógica económica del capitalismo tardío: ¿sucedería lo mismo con un estilo de vida YOMANGO?
3.

El capitalismo cultural sobrevive mediante la explotación de la inteligencia y la creatividad colectiva. El mercado se nutre de las ideas, de las formas de vida, de las múltiples maneras en que la gente se expresa mediante la palabra, el vestido, los gestos, la sexualidad.

El capital se apropia de tus deseos, de tus expectativas, de tu experiencia… y luego te la pretende vender en una forma alienada, tonta y cara por lo general, ajena a ti, convertida en “cosas” que tú puedes comprar. El estilo YOMANGO propone “reapropiarse”, legitimar y extender la “expropiación” de lo que, de hecho, previamente a su conversión en “cosas”, pertenece al común. YOMANGO pone al alcance de tu mano lo que es tuyo y, todo sea dicho, está al alcance de tu mano.
4.

El mercado ofrece una falsa alternativa, una falsa libertad de elegir entre una u otra vía para destinar tu dinero, tu deseo o tus ilusiones, hacia esta marca o aquella, casi siempre en beneficio del mismo empresario. YOMANGO acomete la libre concurrencia afirmando: la verdadera alternativa es DINERO vs. YOMANGO. El resto es comercio. El resto es trabajar consumiendo. YOMANGO no es trabajo explotable: es una forma extraña de gratuidad mediante la paradoja: dinero gratis. YOMANGO es la mano que en una danza insumisa traza en el aire de tu centro comercial el arco del deseo, sin mediaciones: directo del estante a tu bolsillo, sin dinero ni tarjetas.
5.

“Mangar”, obtener las cosas “bajo manga” tiene su gracia y su técnica: YOMANGO así es también la producción de herramientas (ropas, complementos, instrumentos…) y el afianzamiento gestos cotidianos (comportamientos, acciones…) para vivir YOMANGO. No es una cuestión de secretitos ni de complejas tecnologías, se trata de hacer viable un sabotaje cotidiano y gozoso al capital. Se trata de inventar nuevos gestos que, en su repetir, abran nuevos mundos en los que habitar: “comprar” es un ejercicio pasivo, aburrido, alienante, un acto socialmente predeterminado. “Mangar” no sólo puede ser un acto de sabotaje con el que consigues los ingredientes para el cocido, puede ser también una práctica creativa y excitante.
6.

YOMANGO no es el fomento de la propiedad privada por otros medios. No propone la acumulación de cachivaches y quesos camembert. Consiste en llevar al extremo la libre circulación de bienes. Redescubre la generosidad, el capricho, la indeterminación. Reaprópiate y haz circular, satisface los deseos y necesidades de tus semejantes. Invita en tu casa a cenas YOMANGO. Cuando un desconocido te regala una galleta… eso es YOMANGO.
7.

Pues igual que el mercado coge tu deseo y lo convierte en cosa, resulta que coge los espacios públicos y los convierte en hipermercados, donde no hace ni frío ni calor y donde hasta mear cuesta dinero. Es como si hubieran comprado la plaza mayor de tu pueblo y le hubieran puesto cámaras, guardias y cajeras. Buen rollito mientras juegues el juego para el que está hecho su tablero y aceptes las reglas de una abundancia que es la otra cara de la precariedad -azafatas, camareros, la chica que cuida de tus niños en el castillo hinchable. Seas cliente o empleado, ¿qué más dará?, YOMANGO y YOPITO plantea convertir esos maravillosos sitios en lugares de conflicto comestible: completa tu salario mediocre arrasando con lo que puedas, llévate ropa de la tienda, come y da de comer gratis, haz la vista gorda cuando veas asomar el jamón por debajo de ese abrigo.
8.

Amas de casa, adolescentes, jubilados… son los que más mangan, desde hace tiempo. YOMANGO sólo será interesante si logra conectar con toda esa gente en su terreno, si no se limita a ser el enésimo gesto de retórica desobediente de antiglobis y modernillos. RAPSESIONES-YOMANGO es un punto de encuentro donde intercambiar maquetas, Cd’s y consejos, donde circulan las fichas del GordoPilo y donde le sacamos punta al Hip Hop como cultura de resistencia y sabotaje.
9.

YOMANGO es una franquicia que te montas donde quieres. El estilo YOMANGO es un proceso abierto. Crea herramientas, prototipos y dinámicas que fluyen y proliferan, que esperan ser reapropiadas y circular. Una marca que es de todo el mundo. Que va y viene del común. Y recuerda: YOMANGO, sólo en tu centro comercial.
10.

YOMANGO. ¿Lo quieres?… Lo tienes.

The School Stopper's Textbook A Guide To Disruptive Revolutionary Tactics for High-Schoolers x unknown members of the Youth International Party

NOTA DE EL HEDOhttp://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6908822079842090103NISTA: KE BEUN TEXTO. OJALA SE LO PUDIERA TRADUCIR. UN GRAN TEXTO DE LOS YIPPIES

The School Stopper's Textbook
A Guide To Disruptive Revolutionary Tactics for High-Schoolers

Written by unknown members of the Youth International Party (The Yippies)

Liberate your life -- smash your school! The public schools are slowly killing every kid in them, stifling their creativity and individuality making them into non-persons. If you are a victim of this, one of the things you can do is fight back.

This is not written for people who are not yet sure whether school is good or bad. It is written for students that realize the way that compulsory education and grades destroy the natural curiosity so many children feel ... who realize how the tracking system keeps the poor people and minorities in our society on the bottom while keeping the rich and powerful on the top ... who realize the danger of teaching complete obedience to authority and who are fed up with the racism and sexism in schools. It is written for students who have 'gone through channels' trying to correct these problems and who are tired of helplessly waiting while the schools destroy more and more minds each day. It is written for young people who realize that because they are trapped in school they don't have a chance to learn what they need to know to create a free and good life.

Before trying any of the ideas in here you should think about the effect they will have in view of the situation in your particular area. Not all of them will be effective at all times in all areas. If you think of other ideas please send them to us so we can print them in future editions.

The following section is reprinted from the 'School Stoppers Textbook', a small section of the 'How to Revolt Handbook', the fourth book of.... 'The Blacklisted News'. OK here we go . . . 102 ways to trash your school.

--------------- WHAT YOU CAN DO ---------------

1. Get a syringe (minus needle) or similar device. Mix both tubes of epoxy glue with a little rubbing alcohol. You now have about half an hour to fill locks, door jams, etc. before glue hardens. If you can't get the epoxy glue and syringe a tube of airplane cement can also be used although it is not as permanent.

2. An alternative use for the syringe is to pretend to shoot up while a teacher is watching. If they speak to you tell them you have to do it because school is so horrible.

3. Call the school and leave the phone off the hook. The way some (but not all) phone systems work this will tie up their phone for as long as yours is off the hook. Great when you are pissed at a teacher.

4. Go on strike. Say school is 12 years of brainwashing without pay. Parade around for a week or so until you get your demands.

5. Draw or paste something 'obscene' on pull-down wall-maps or movie screens.

6. Get some of the punch cards that your school uses for taking attendance. Punch new holes in them either with a keypunch machine or a screwdriver. Then switch the cards with others wherever they are stored. If you can figure out the code the cards are punched by this has even more possibilities. You can often be just as effective without actually re-punching the cards by redistributing them a few days after you collect them (particularly when they're used for attendance).

7. Start an information service to get new students opinions and warnings about the teachers and administrators before enrollment day. Get a bunch of friends together and make a newsletter for all the kids that are first coming in to the school. Like tell about the dick teachers and such. Tell about how to cause carnage. Example: Get a 10th grade group and write one of the 9th graders.

8. Bad food? A good old food riot does the trick!

9. In gym class or in hallways between classes, conduct massive searches for 'lost' contacts and rings, etc. Anything small as hell! A good one for contacts is to start yelling all of a sudden while the halls are full. Scream "Don’t move!! I lost my contact!!" Get EVERYBODY to look for it. Have massive searches for 'lost' contact lenses telling people not to walk through the hall or 'you might step on it'.

10. If your school has a dress code, which most do, do something that doesn’t violate it, but pisses off teachers. Like, I found a loophole. You cannot color your hair with wash-off color, but you can permanently!! Just get a dark color and when the teacher starts bitching, say its permanent, and the teacher can't do anything!! They wont very-well kick you out for hair color!!

11. Free all the animals in the biology classroom!

12. Write a 'consumer report' on the 'education' you've been consuming. Then hand them out at faculty and parent/teacher associations!

13. Start BIG rumors about teachers. Get students and/or parents to go to the school trying to get these rumors confirmed!! This causes chaos in the office while you can roam around, or do other things listed here!!

14. Perform a citizens arrest on a teacher or administrator. Drag him/her in front of the school and put him/her on trial for screwing with the minds of youth. (This would be an excellent guerilla theatre action).

15. Rip off dishes and silverware from the cafeteria, towels from the gym, stencils and paper from the duplicating room, layout equipment from the art and drafting departments, tools from the wood shop, and light bulbs from the sockets, lots of pencils, TP, etc. from the school, then donate it to your local anarchist group.

16. During lunch turn on and light all the gas jets in the science labs.

17. Demand to see your school records on file. (Everyone can see them.)

18. You can make a very effective fuse by inserting a non-filter cigarette in a book of matches so that it touches the head of some matches and will ignite them when it burns down that far. Then loosely crumple paper around the matches and cigarettes so that they are hidden. Toss it in a wastebasket or any other area with a lot of papers preferably in the office. It takes about 5 minutes to ignite -- by then you can be on the other side of the building. Practice this at home before trying it.

19. Have giant coughing or sneezing epidemics in class or study hall.

20. Rub lipstick, glue, Vaseline, or shit onto the doorknobs of the school's administrative offices.

21. Swallow some snake bite antidote then walk into the principal's office. Most types of antidotes are harmless -- make sure you get that kind. After a few seconds, its puke time!! It usually makes you up-chuck about 90% of the contents of your stomach. Vomit all over everything, do so all over his carpet, desk, clothing, etc. then apologize profusely.

Get your local cohorts together and do this one: Buy a lot of the snake-bite stuff. Wait until after lunch and get about 30 kids to swallow it. WHOA!! Infected lunch!! Serious lawsuit!

22. Pick up some dog training liquid at any pet store -- it smells like concentrated piss. And if you can't figure out what to do with that then you shouldn't be reading this.

23. Raid the teachers mailboxes. Get all your hated teachers stuff, and make copies of all of the juicy-stuff. Then spread it out.

24. Leave notes around the school saying things like "Tuesday's the day!" or "Do you have the gas yet???!?" The latter works best and causes wide-panic among teachers. Be original!!

25. Impersonate parental voices and make irate (pissed off) phone calls to the school board.

26. Make a super stink bomb out of Hydrogen Sulfide and put it somewhere in the ventilating system. This has cleared school buildings for days.

27. If your school has a suspended ceiling (a ceiling composed of rectangles or squares resting on a frame so that the rectangles can be pushed up) you can put a dead animal -- or anything else -- above them. Or put it into empty lockers and glue them shut.

28. Write messages on lockers with permanent marker saying 'this locker will self-destruct if opened for inspection'.

29. Give your school a subscription to every magazine you can think of. Just get those Business Reply Mail cards, fill them out, and send them in!! Pretty soon, when schools don’t pay up, the magazine will bombard their mailbox with bills!!

30. Print up false notices frequently using the same format as the school uses (or steal school stationary) and distribute them to the teachers' mailboxes. Eventually they'll never know what to believe.

31. Make your own passes, forms, tickets, etc. or lift them out of teachers' desks.

32. Need a signature? Collect things that have teachers' signatures on them. Paste them all down on a sheet of white paper and either xerox or print up a bunch of copies. Forge when useful. (When getting started you might put a piece of carbon paper under the signature with the carbon paper facing down on what you want signed. Then trace over the name with a steady relaxed hand. Practice makes perfect.)

33. Do some revolutionary wall painting. All you need is a can of spray paint (red?) plus a little imagination and courage. Then write your favorite slogans on walls, sidewalks, blackboards, etc. If you are a perfectionist you can make a stencil, but that limits the size of what you can do. WEAR GLOVES or you will certainly get tell-tale paint on your spraying finger.

34. Teacher being a dick? Print up a rat-sheet. Put their phone number, address, social security number(for the hackers) and then spread them out. Put instructions to call them....late......very late. Order stuff to their house. pizzas, plumbers...think big!

35. Break into your school at night and burn it down. Yes, this is serious. But, it's the biggest thing you can do. To do this, you have to be inside, because it will burn a long time before anybody notices. This is easy to do. Wait until the janitors have left, then go into the janitors closet. Hang out there until you know EVERYBODY is gone. Then come out, and do you as you wish. Another trick to get in is to bust out a window about 3 days before you do it. Like smash a window on Thursday and go in on Saturday, when nobody is there. Be careful not to leave fingerprints -- wear gloves all the time. Once inside make sure the walls will light well by placing loose paper or wood around them, or squirting lighter fluid, kerosene, or gasoline onto them. If a lot of burnable boxes are stacked in one area spread them around. Start the fire from the inside of the building so it will take longer before it can be seen from the windows. Make sure the fire has a way to travel from one burnable area to another. Of course you should wear dark clothes and know exactly where you are going when you split. Check out info on arson put out by the Earth Liberation Front and Animal Liberation Front for more details.

36. Get hold of a film to be shown in class and splice in parts of another movie of your own. Most of them are in the library. Get one, then take it home. About 10 second intervals are good. Things like XXX movies, safe sex films, things like that. Another good one is to find out what the name of the filmstrip is and tear it up. Not total destruction, just enough to piss off a teacher and make it longer than it is supposed to be. Wastes class time.

37. Clog up the drains of sinks with clay then turn on the water after everyone leaves school.

38. Teachers often leave grade books, conduct sheets, and attendance records unguarded. Take every chance to help yourself.

39. Put up posters all around the school. See the Wheat Team site for wheat paste recipes, posters, etc.

40. You could ice-pick tires, key cars, smash windshields, put superglue in key holes, stick objects to clog up exhaust pipes in school faculty cars.

41. Start wailing in the halls.

42. Let loose certain farm animals in the school. My favorite is chickens because, once a chicken is pissed off, you better leave it alone!! Other choices are pigeons, skunks, ferrets, etc.

43. Create the 'WEB OF THREAD' in your classroom. Have everybody in your class bring a spool of thread -- with extras for dopes who forget. While the teacher is gone tie your thread onto something and pass the spools around till you run out, winding thread around everything. (It is best to pick on one of your more dull-witted teachers for this one). When your teacher goes bonkers explain that you did it in the name of art.

44. Get some oregano. Roll it up and sell it. Also, get some aspirin or other medication and file off the name.

45. Put Calcium Carbide in a dissolving capsule and drop it in a toilet. Flush the toilet and leg it!! In case you were wondering, calcium carbide can be obtained from most joke shops and other stores, science labs, etc. Calcium Carbide reacts violently with water, quickly producing large amounts of HIGHLY FLAMMABLE gas and bursting pipes, etc. as soon as the water dissolves the capsule. Great fun.

46. Ride a bicycle down a busy hall.

47. Save your book reports and essays. Give them to other students to use next year or re-use them yourself with different teachers.

48. Play with lighting, climate control, and microphone controls during 'important' indoor assemblies.

49. Flush things down the toilets (preferably faculty johns) like balloons filled with air, spoons, baseballs, M80's, huge amounts of toilet paper, etc. Then build an ark.

50. Start a campaign to have the letter Z appear everywhere as the mark of angry students. Then go buy some black markers and play Zorro!

51. You can short-circuit the school's wiring by taking a regular plug with a short cord attached. Connect the 2 wires with a switch between them. Plug it in, turn the switch on, and you've blown a fuse. Turn it off, pull it out, and try another. You don't have to use the switch, but if you don't sometimes the current will arc and weld the plug to the socket.

52. Set up a fake school and hire away the lousy teachers. This takes some work. You can also put up notices inviting the entire school to a going away party for a teacher who isn't really leaving.

53. Read the school budget. Reprint and distribute a list of the stupid expenditures to parents.

54. Have a friend and you act like you are fighting. Then, when the principal calls you down, act like you are going to work it out. You will miss at least thirty minutes of class!

55. During some important test (SAT/ACT/etc. ) on each subject have some student who is good at that subject stand up and read the correct answers for as long as possible. When they're finished or silenced have someone else stand up and do the same thing. The test results will be worthless and it will have to be given over at great cost to the school.

56. Take down the American flag in front of the school and put up one of your own. The best way to do this is to lower the flag that's already up replace it with your flag and cut the rope about a foot below where the flag is attached. Then tie a slip knot around the other end of the rope that is hanging down to raise the flag. At this point there is no way your flag can be lowered without someone climbing up the flagpole.

57. Put alarm clocks in various lockers set on 'loudest'. Set the alarm clocks so they will go off about every 10 minutes then close and lock the lockers.

58. Have a group of people march around the school with a flag singing the Star Spangled Banner. If the administration tries to punish you, telephone your local radio stations and patriotic groups and complain that your school is being run by pinkos.

59. Since schools have outlawed gum. Get everyone to chew gum one day. Then at a certain time, you should ALL blow a bubble and pop it. At the same time.

60. Many schools have automatic sprinkler systems which go off automatically when sensors in the ceiling feel too much heat. Find the sensors and hold up a lighter to them.

61. Persuade the graduating class to use their senior gift money for something useful, subversive, or destructive.

62. Reprint School Stoppers Textbook in your underground paper or make it into a zine and pass it around.

63. Demand that all equipment being stored rather than being used be made available to students.

64. If your school won't have a teacher evaluation, make up some forms and do it yourself. Compile the result and publicize them to students, faculty, school board, and community.

65. Use your 'free choice' book reports, term papers, etc. to read radical literature and further the revolutionary education of you and your class.

66. Have a student lie on the ground. Crowd around him/her. When a teacher comes scream 's/he jumped' and point to the roof or third floor window. Mumble 'Fred dared her/him' or 'Maybe it was LSD.'

67. Make an address list of disliked adults in your school. Answer sex ads for them -- or order them a few gross items to their home (C.O.D. of course).

68. Toss handfuls of marbles on the floors of busy halls, assemblies, graduation ceremonies, weddings, funerals.

69. Steal cafeteria trays or plates, burn large holes in them, and turn them into the school washer saying 'I guess the food did it'.

70. Leave phony letters of resignation from teachers or administrators on the principal's desk.

71. Get all your friends to always carry screwdrivers around with them and slowly dismantle the school.

72. Lots of bomb scares tend to break up the boredom especially during exams or on beautiful days. Make C4. Or fake anyway. Get some thick, gray clay. Make sure it is thick, and semi-pliable. Stick a clock and some wires to it. Put it in a open, yet hard to see place. Like a windows frame or a locker. A good trick is to put it in a random locker. Then call the school, tell them they have 2 hours to find it. If they don’t, they can kiss the hall goodbye. TOTAL panic. I mean, cops, media, teachers, and everything!! Or you can just call in from a pay phone and leave a bomb threat. It will probably have the same effect. Leave no prints, don't get caught!

73. Photograph teachers and administrators constantly -- even without film.

74. If you've got the nerve, piss in your pants while giving an oral report.

75. Tap intro the schools intercom. This is not easy. First you must find the main box or whatever. Should be outside. Open 'er up. Look for interesting wires and splice, then hook up a mic, radio, etc.. Now you have your own guerilla radio station!! Play on!!

76. Drop large bottles of ether in science class.

77. Hang your teacher! Hang a hangman's noose from a tree - make a dummy and hang the dummy from the noose. Pin notes on it with the teachers name. To add realism put holes in the body then let diluted ketchup trickle down.

78. Newspaper stands in buildings are usually left unguarded. Take out papers and replace with dirty comics or papers.

79. Put a rotten apple or stale sandwich on teacher's desk.

80. If your school intercom has phones that connect into the intercom switchboard, put a small magnet either where the cord comes out of the handset or in the part where you hear. If the intercom just has a speaker, put the magnet near or on one of the electrical connections of the speaker. In either case it will short out the system. It may take weeks for them to find the trouble.

81. Take the door of the administration offices off its hinges but leave it standing there so that when the principal tries to open the door in the morning it will have a slightly crushing effect.

82. Have everyone bring their pets to school to show the teacher.

83. Draw anti-good guy signs or other obscenities on those big-ass white sheets teachers use to show projections on. My favorite is to draw a big anarchy symbol on it, so the teacher gets nuts!

84. Get some eye drops and put it in the milk. About four drops of Visine in somebody’s milk should do the trick well. All this does is some serious shitting!

84. Laxatives. Just the word strikes fear in teachers hearts! Get some laxatives. Crush them up. Go into the teachers lounge, and put some in food or drinks or leave a coated burrito, etc. Some teacher is bound to pick up and eat the coated food! WARNING: Too much ex-Lax can make you V-E-R-Y sick. Death. Get the picture?

85. Go in the library and when the worker isn’t looking, destroy books. Set them on fire, rip them up, etc.

86. Crash your schools LAN. This can usually be done by turning off the power of the server and then turning it on and off REALLY fast.

87. While in the computer lab at the school, try to login under a teacher. Usually this can be done by getting a teachers login and password. Install a virus.

88. Take pictures of teachers in embarrassing situations. Sell the pics.

89. Break into a teachers house and steal something of value. The next day, leave that item on the teachers desk with a note saying-"You've been warned."

89. Get the combination (or master key) of a row of lockers. Then, open all the lockers. Get at one end of the row and hold your hand out. Run forward, slamming each of the lockers. Makes a helluva noise!!

90. Get a bunch of boys to wear earrings. When the school tries to make you take them out, tell them that under federal law, the public school system CAN NOT make you take them out, for that is what we call DISCRIMINATION. Girls can wear them.

91. Bring boxes of cereal or dried mashed potatoes to school. Open the boxes and start shaking the contents all around the halls, gym floor, etc.

92. Eat most of your lunch. Pull out one of your own hairs and put it on your lunch, saying it wasn't yours. Then demand a new full tray. You could try this at restaurants too.

93. Drop things down the school air conditioning system. You know, the big heat pump things.

94. While at a A/C unit, look for a little box that it is connected to. Open it up, and flip the switch inside to "Off".

95. Leave a dirty magazine (Penthouse, Playboy, etc.) in a teachers desk. Report the teacher to the principal.

96. Start giant spitball wars during a movie in class.

97. Go to your local hardware store. Look around for a brand of Fire Ant Killer called "Orthene". Shoplift it. This stuff STINKS!! Sprinkle some of the white powder wherever you wanna cause disruption.

98. Claim you got bit by a spider or some other poisonous bug at school. File a lawsuit against the school.

99. Get a blank check form a teacher. Get the account number and transit number. Any cardist should be able to cause some hell with that!!

100. Same as above, except get the teachers Credit Card information!!

101. Get a few thousand plastic forks. This takes a while, but worth it. Once you have the forks, go to a teachers house. Stick the forks in their yard. All thousands of them!! This is hell to pick up and funny as hell to watch!!

102. Dropping Out or Battling from within the school beast? Perhaps the greatest thing you can do to a school is: Go! Think about it. How can you do these things if you don’t go? Hell, it costs the school money when you go and sabotage it! So, break out your books, and at least ACT like you care! Of course, public schools don't get paid if you don't show up. And fuck, schools sucks, so if you want to drop out and join the Rebel Alliance to fight the Empire send a donation to our buddies at the Oak and Cactus Distro for the zine 'Dropping Out' for some tips on the subject from a CrimethInc special agent.

For some more fun Yippee tips on survival from within this prison known as Amerikkka, check out Steal this Book

jueves, 4 de junio de 2009

¿Una segunda ola situacionista? x Garvin Grindon

El año pasado, con motivo del 50º aniversario de los acontecimientos de 1968, pudimos presenciar, al menos aquí en Londres, un sinfín de actos conmemorativos; escuchamos, saliendo de todos los rincones, a muchos expertos contar sus experiencias y, en algún caso, sus rencores extraídos de aquél año en el que una multitud de movimientos, de maneras muy distintas, reclamaron y, en ocasiones, arrebataron de las fauces del capitalismo el terreno de la vida cotidiana.
Todas estas narraciones mencionaban a menudo a la Internacional Situacionista y a todos aquellos grupos –no pocos- cuyas ideas se encuentran, si no directamente relacionadas, sí muy cercanas a ellos.
La lista de estos grupos que intentaron fusionar arte y vida cotidiana como rechazo al capitalismo, y que crearon espacios autónomos para tales fines, seguramente le será familiar a muchos de los lectores de esta revista. En Nueva York, The Yippies y The Black Mask, en California The Diggers, en Chicago the Rebel Worker Group, en el Reino Unido King Mob, en Amsterdam the Provos… Sin embargo, algo que se ha echado en falta en todos estos relatos sobre el “Mayo del 68” ha sido la importancia que, precisamente ese año, tuvo semejante movimiento respecto a las prácticas político-artísticas del presente; poco o nada hemos escuchado acerca de la herencia y relevancia que todos aquellos grupos trasladaron a los movimientos sociales de nuestros días.
El próximo verano también tendrá lugar otro acontecimiento: el décimo aniversario del 18-J, el primer carnaval mundial contra el capital. Ese día, en el distrito financiero londinense, miles de fiesteros disfrazados con máscaras de carnaval invadieron la bolsa de valores logrando anular su actividad habitual y convirtiéndola, una vez parado el corazón financiero de la ciudad, en un vibrante torbellino de relaciones sociales y humanas reales. Esta “táctica carnavalesca” (que, por supuesto, le debe mucho a los situacionistas y a otros grupos de la década de 1960) sirvió de inspiración -y, quizá, consecuencia directa- de la movilización acontecida en Seattle poco más tarde durante ese mismo año. Podría decirse que El 18-J inauguró la idea de una resistencia definida por la fiesta y la creatividad, idea y resientencia, por otra parte, muy influyentes en el ciclo de luchas anticapitalistas surgido a partir de entonces y conocido como “movimiento antiglobalización”.

El tiempo ha pasado y desde entonces hasta ahora parece que hemos tendido a alejarnos de la planificación de todas aquellas explosiones sociales tan creativas (las contracumbres) para acercarnos, cada vez más, a una serie de tácticas micropolíticas comprometidas con la vida cotidiana (aunque, en muchos casos, echen una ojeada a la posibilidad de componer movimientos más amplios).
Todas estas tácticas llevan incorporado en su seno algo de la estética y del lenguaje político de 1968. Durante los últimos nueve años varios movimientos en Europa han empleado y recombinado tácticas procedentes de diferentes experiencias autónomas de los movimientos europeos de los años 1980 y 1990, desde la autonomía italiana hasta Reclaim the Streets en el Reino Unido. Muchos de estos grupos han basado su acción, por ejemplo, en las técnicas de “auto-rédito” (negativa a pagar productos excesivamente caros, o la apropiación masiva de bienes y mercancías para uso social) introducidas por los movimientos autónomos anteriores.

En Barcelona, España, la marca Yomango (una marca dedicada a mangar bienes de las multinacionales) ha ofrecido gratuitamente a los transeúntes de las calles más definidamente comerciales de muchas ciudades consultas y asesoramiento (gratuito, claro está) para una moda y un estilo de vida “Yomango” (sin dinero ni tarjetas). En una de sus primeras acciones este grupo, delante de la prensa y de todo el mundo que se encontraba en esos momentos comprando, y tras haberle tomado las medidas a un consumidor voluntario irrumpieron en una de las sucursales de Bershka y liberaron, por arte de Yomango, una nueva indumentaria sin gastarse ni un duro. En otra ocasión, el 20 de diciembre de 2002, durante el aniversario de la rebelión popular argentina, esta marca llevó a cabo su acción “Yomango-Tango”. Unas cuantas parejas elegantemente vestidas (con vestuario cortesía de Yomango) comenzaron a bailar el tango, o mejor dicho, el Yomango-Tango, en una sucursal de la cadena de comercios Carrefour en pleno período de las compras navideñas. Con cada estilizado movimiento, los bailarines liberaban de las estanterías botellas de champán y las sacaban de la tienda. Algunos medios de comunicación y video-activistas filmaban la escena que se proyectaba a tiempo real sobre una pantalla improvisada en plena calle. Al día siguiente, se descorchó el champán (un buen número de botellas) en una de las sucursales del banco Santander, otra de las empresas responsables de la crisis argentina.
Mientras tanto, en Hamburgo (Alemania), el 28 de abril de 2006 un grupo de superhéroes ataviados con trajes multicolor y respondiendo a nombres inspirados en las condiciones de trabajo precario (Supermum, Multiflex y Operaistorix), actuó en el supermercado de lujo Frische Paradis, llenando varios carros con productos de alta calidad tales como jamón Serrano (¡en Alemania!) o chocolate Valrhona, y desapareciendo sin dejar rastro. El periódico The Guardian entrevistó al encargado de la tienda todavía consternado por lo sucedido: “¡Se han llevado una bandeja de carne australiana de la marca Wagyu Kobe que cuesta 108 €!, ¡esas vacas han recibido masajes especiales, ¿sabe?!; tenemos un queso muy fino y carísimo elaborado por Philippe Olivier, uno de los más reconocidos fabricantes de queso, y… ¡no han dejado ni uno!”
Antes de esfumarse, los Superhéroes dejaron una flor a la cajera (una trabajadora precaria), quien posó con ellos junto al botín. Un helicóptero y 14 coches de policía aparecieron en la escena diez minutos más tarde, pero, tras una ardua investigación, lo único que obtuvieron fue una bolsa de plástico vacía. Ésta fue la primera de una serie de acciones llevadas a cabo por estos superhéroes afines a la MayDay Alemana, así como a la red de grupos autónomos Umsonst (Gratis) que se dedican, entre otras cosas, a la distribución gratuita entre los pasantes de los productos liberados de las multinaciones, prestando especial atención a los trabajadores precarios que – de ahí su acción- tienen que convertirse en superhéroes todos los días de la semana para poder sobrevivir a la precariedad de las condiciones de trabajo actuales. Además de su sofisticado y astuto uso de los medios de comunicación para narrar sus propias historias, las acciones de grupos como Yomango o Los superhéroes precarios son destacables por su capacidad de transformar los valores comerciales y económicos en valores estéticos y sociales.

Otros grupos se han acercado a la politización de la vida entendiendo los afectos y las emociones como agentes activos en la acción política.
The Clandestine Insurgent Rebel Clown Army (C.I.R.C.A.) apareció en el Reino Unido en 2005 como respuesta a la Cumbre del G8 celebrada allí. Frente a la disciplina policial ellos contraatacan con diversión, risas y muestra de vulnerabilidad.
Transportan el papel del payaso a situaciones de acción directa no-violenta. El hecho de presentarse a sí mismos como sujetos vulnerables y ridículos hace que el propio comportamiento policial parezca ridículo; de esta forma consiguen, en muchos casos, deshacer por completo tanto la función disciplinaria de la policía como el papel habitual de los activistas en este tipo de acciones.
Al adoptar ellos mismos el rol de policías (torpes y absurdos) proyectan sobre la policía auténtica esas mismas connotaciones. Esta politización del teatro del absurdo que C.I.R.C.A. lleva a cabo ha logrado, en no pocas ocasiones, conceder la posibilidad de llevar a cabo acciones eficaces, consiguiendo, además, modificar alguno de los comportamientos y relaciones establecidos en el mundo militante, así como romper las barreras psicológicas que los cuerpos policiales construyen entre ellos y los activistas.
Por ejemplo, cuando son empujados por la policía, el ejército de payasos rueda por el suelo como si de peonzas se tratasen. Más allá de la dificultad que conlleva mantener a raya a una multitud de gente carcajeándose, ninguno de los agentes policiales desea ser fotografiado, ni visto por sus compañeros deteniendo repetidas veces a un payaso.

En Londres, en el año 2007, coincidiendo con la feria internacional de armas conocida como The Excel Arms Trade Fair, que se celebra anualmente en el área de los Docklands, un grupo denominado the Space Hijackers decidió pasar a la acción y no resignarse a ser hostigados y aislados por la policía como el resto de manifestantes. Lo primero que hicieron fue hacerse con un tanque y, a continuación, convocar una rueda de prensa donde trasladar su intención de conducirlo hasta la feria y subastarlo al mejor postor. Si una vez cerrada la transacción nuestro cliente –añadían- decide conducir el tanque arrasando la línea policial, que nadie nos exija responsabilidad alguna, nosotros estamos aquí únicamente por una cuestión de negocios, como el resto de los asistentes.
Por desgracia, anunciar que un grupo con tendencias anarquistas dispone de un tanque y que tiene intención de usarlo, suele llamar la atención de la policía. Esto provocó algunos inconvenientes a la hora de llevar a cabo la acción, el grupo fue objeto de una fuerte vigilancia policial, controlaron sus llamadas telefónicas, y el tanque fue retenido a unas cuantas millas del recito ferial. Llegados a este punto, un miembro de los Space Hijackers se subió al techo del tanque con un altavoz, y tras “informar” a la policía de que esa retención era ilegal (por si no lo sabían), anunció que disponían de un montón de bicicletas gratis para que todos los allí presentes pudieran continuar su camino hasta la feria de armas donde, ¡atención!, un segundo (y secreto) tanque les estaba esperando. Lamentablemente no quedó registrada para la posteridad la cara que se le quedó a los agentes de policía ante esta reacción inesperada de los manifestantes, pero al menos sí que disponemos de una persecución en clave de comedia durante la cual un sinnúmero de vehículos policiales tratan de pillar a una multitud de bicis multicolor.
Una vez llegados a la feria se procedió a la subasta del segundo tanque con la ayuda de un nuevo equipo de sonido (el otro estaba retenido) y toda una tropa de saltimbanquis surgidos de repente mostrando al público todos los encantos de aquél artefacto compuesto por esas torretas y esos cañones tan bonitos y eficaces.

El pasado verano, similares formas creativas de organización política aparecieron mientras tenía lugar el tercer campamento contra el cambio climático celebrado alrededor de la central energética de Kingsnorth (Kent). Miles de personas acamparon allí durante una semana de fiesta y protesta formando un poblado ecológico regido por los principios del consenso y la democracia directa. En el día elegido para la acción directa en masa, algunos marcharon a pie hacia la estación mientras otros, al mismo tiempo, anunciaron sus intenciones de invadir el lugar por aire y por mar. El ataque aéreo (top secret) provocó el pánico entre los agentes del orden, quienes movilizaron todos sus recursos para derribar un centenar de cometas que amenazaban seriamente la seguridad del lugar. Por su parte, el escuadrón marino entregó unos cuantos mapas del tesoro a una treintena de embarcaciones piratas proclives a la causa y cuyos tripulantes andaban desde hacía un par de días escondidos en los bosques y campos de alrededor de la central para, una vez hecha la señal, lanzarse al abordaje en río Medway con botes inflables, balsas caseras y catalejos. Esta regata de barcazas rebeldes puso las cosas difíciles a los pesados barcos de la policía, que se las vieron y se las desearon para cortarles el paso; finalmente, algo así como una versión anarquista del juego del castillo Takeshi logró alcanzar la central e interrumpir las operaciones diarias de la estación.
Esta acción provocó que se agotasen las botellas de ron en muchos kilómetros a la redonda, además de demostrar la eficacia política de la acción basada en el arte y el activismo a partes iguales. La naturaleza lúdica y simbólica de este tipo de acciones también funciona como una táctica mediática. Las representaciones habituales de los medios de comunicación, esas que tienden a hacer hincapié en los comportamientos violentos de los manifestantes, se ven alteradas con las imágenes producidas por este tipo de acciones. Tras el campamento contra el cambio climático de Kingsnorth, el periódico The Guardian destacó: “Las fuerzas del orden desplegadas en Kingsnorth sufrieron ayer siete bajas, seis de ellas provocadas por picaduras de mosquitos y otra más por un dolor de muelas”.

Aislar estas historias de los movimientos de los que forman parte pudiera hacerles parecer meras acrobacias creativas divorciadas de cualquier compromiso político más amplio, pero situados en el curso de la historia, entendidos como una tendencia cada vez más pronunciada dentro del espectro de las prácticas anticapitalistas, puede hacernos ver todas estas experiencias estéticas como un resultado posible de aquello que se denominaba “fuerza de trabajo liberada”. Este rechazo al trabajo como mano de obra -es decir, rechazo a la apropiación capitalista de nuestra creatividad- conecta con aquella búsqueda de autonomía mediante la creación de una vida cotidiana basada en otros valores, con aquél el empleo de la actividad humana para otros fines.
“Arte” ha sido, históricamente, el concepto que las sociedades occidentales han empleado para canalizar la creatividad autónoma, de la misma manera que una fiesta ha sido el lugar doméstico donde afectividad y creatividad se han fusionado de maneras no habituales. Por lo tanto, no es de extrañar que los movimientos sociales, conforme se han ido haciendo más y más autónomos (o sea, conforme se han ido reapropiando de la vida social como un fin en sí mismo, en vez de intentar “despertar” ideológicamente a la sociedad), hayan tendido a ver la liberación de su propia fuerza de trabajo en términos de experimentación artística. Si esto ha sido así, quizá sea útil –históricamente útil- pensar ahora algunos de estos aspectos artísticos que definen a los movimientos del presente como una reconstrucción, en términos micropolíticos, de las críticas expresadas por la Internacional Situacionista, aquellas compuestas por el deseo y los afectos a partes iguales y que se encuentran actuando tácticamente en el terreno de los medios de comunicación. En este sentido, todas estas prácticas representarían algo así como una segunda ola situacionista que estaría en deuda tanto con 1968 como con 1999.

Publicación original en The Fifth Estate, http://www.fifthestate.org/FE380.html

jueves, 30 de abril de 2009

Acción Directa

x Voltairine De Cleyre

Voltairine De Cleyre (1866-1912) fué una anarquista y feminista estadounidense y una teórica activa durante la época de la revuelta de Haymarket . Ella es la persona que, en respuesta de la oferta del Senador Joseph R. Hawley de dar mil dólares a quien le pusiera a tiro a un anarquista, dijo:

"Usted puede, con sólo pagar el pasaje en carroza hasta mi casa, dispararme sin que le cueste nada. Pero si el pago de los 1000 dólares es una parte necesaria de su propuesta, entonces cuando yo le haya dado el balazo a usted, le daré el dinero a la propagandización de la idea de una sociedad libre en la cual no hayan ni asesinos ni presidentes, ni pordioseros ni senadores."

"Acción Directa" por Voltairine De Cleyre

Desde la perspectiva de alguien que piense por sí mismo y sea capaz de discernir una ruta sin desvíos a seguir para el progreso de la humanidad, para que haya cualquier tipo de progreso, quien, teniendo una ruta tal trazada en la mente, haya buscado cómo enseñarsela a los demás, hacerles verla como la ve él mismo; quien haciendo eso al mismo tiempo ha elegido lo que le parecieran expresiones simples y claras para transmitir sus ideas a los otros, - para esa persona aparece como gran fuente de tristeza y confusión del espíritu el que la expresión "Acción Directa" de pronto haya adquirido en las mentes del público un significado estrecho, en absoluto implicado en las palabras mismas, y ciertamente nunca adscrito por él mismo, ni por sus camaradas de ideas.

Sin embargo, esta es una de las bromas más comunes que el Progreso le hace a aquellos que piensan por sí mismos para ponerles límite y medida. Una y otra vez, nombres, frases, consignas y eslóganes, han sido puestos al revés, patas para arriba y patas para abajo, por ocurrencias fuera del control de aquellos que usaban las expresiones en su sentido original; y todavía, aquellos que tercamente se han mantenido en sus posiciones, y han insistido en ser oídos, al final han encontrado que el período de la incomprensión y el prejuicio no ha sido sino el preludio para una más amplia investigación y comprensión.

Me parece que este es el caso con la presente confusión en torno al término Acción Directa, el cual a través del malentendido o la deliberada deformación de ciertos periodistas de Los Angeles en el momento en que los McNamaras se declararon culpables, de pronto adquirió en la mente del público el sentido de "Ataques por la Fuerza contra la Vida y la Propiedad." Esto era o muy ignorante o muy deshonesto por parte de los periodistas; pero ha tenido el efecto de despertar la curiosidad de mucha gente por conocer todo lo que tiene que ver con la acción directa.

De hecho, aquellos que con tanto fervor y desatino la condenan, encontrarán viéndolo más de cerca que ellos mismos en muchas ocasiones han practicado la acción directa, y continuarán haciéndolo.

Cada persona que alguna vez haya pensado que tenía el derecho de expresarse, y valientemente hubiese procedido a hacerlo, solitariamente o junto con otros que compartiesen sus convicciones, ha sido practicante de la Acción Directa. Hace unos treinta y tantos años, recuerdo que el Ejército de Salvación practicaba vigorosamente la acción directa para mantener la libertad de sus miembros de expresarse, reunirse y rezar. Una y otra vez fueron arrestados, multados y puestos en prisión; pero continuaron cantando, orando y marchando hasta que finalmente obligaron a sus perseguidores a dejarlos en paz. Los Trabajadores Industriales llevan hoy la misma lucha, y en una serie de casos, han obligado a los funcionarios a dejarlos en paz por medio de esas mismas tácticas directas.

Cada persona que alguna vez haya planeado hacer alguna cosa, y fue y la hizo, o que haya presentado un plan a los demás y ganado su cooperación para hacerla con ellos, sin tener que dirigirse a autoridades exteriores a pedirles que por favor la hicieran por ellos, ha sido practicante de la acción directa. Todos los experimentos cooperativos son esencialmente, acción directa.

Toda persona que alguna vez en su vida haya tenido que resolver una diferencia con otra persona, y se haya dirigido directamente a la otra u otras personas involucradas para resolverla, ya sea de manera pacífica u otra, era un practicante de la acción directa. Ejemplos de acciones de ese tipo lo son las huelgas y los boicots; muchas personas se recordarán la acción de las amas de casa de Nueva York que boicotearon a los carniceros, y lograron que se bajase el precio de la carne; en el presente parece divisarse un boicot de la mantequilla, como respuesta directa a los que ponen los precios de ese producto.

Estas acciones por lo general no se deben a que alguien se ponga a pensar demasiado acerca de los méritos de lo directo o de lo indirecto de la acción, sino que son recursos espontáneos de aquellos que se sienten oprimidos por una situación. En otras palabras, todo el mundo es, la mayor parte de las veces, creyente en el principio de la acción directa, y lo practica. Sin embargo, la mayoría de la gente también practica la acción indirecta o política [hoy en día, legal o reformista, N. del T.]. Y son ambas cosas al mismo tiempo, sin hacer un análisis profundo de la una o de la otra. Sólo hay un número limitado de gente que evitan la acción política en todas las circunstancias; pero no hay nadie, nadie en absoluto, que haya sido tan "imposible" como para evitar todo tipo de acción directa.

La mayoría de la gente pensante son en realidad oportunistas, ora inclinándose tal vez más hacia la acción directa, ora a lo indirecto como cosa general, pero en realidad usan ambos medios cuando la oportunidad así lo amerita. Eso quiere decir que estan aquellos que sostienen que el llevar al poder a los gobernantes a través de los votos es una cosa esencialmente estúpida y errónea, pero que sin embargo bajo la presión de circunstancias especiales estarían dispuestos a considerar que lo más sabio es el votar por tal o cual individuo para determinado puesto en esa ocasión particular. O también están aquellos que creen que en general, la forma más sabia para que la gente consiga lo que quiere es por el método indirecto de votar por alguien que legalice lo que quieren; pero que sin embargo, ocasionalmente y bajo condiciones excepcionales aconsejan una huelga; y una huelga, como ya lo he dicho, es acción directa. O pueden hacer como los agitadores del Partido Socialista (que hoy en día, en su mayoría se proclaman contrarios a la acción directa) hicieron el verano pasado, cuando la policía estaba interrumpiendo sus actos. Fueron a los lugares de los actos como fuerza, preparados para hacer sus discursos sí o sí, y lograron hacer retroceder a la policía. Y mientras eso no era algo lógico de su parte, el oponerse de esa manera a los ejecutores legales de la voluntad de la mayoría, era una perfecta y exitosa muestra de la acción directa.

Aquellos que, por la esencia de sus convicciones, estan comprometidos con la Acción Directa sólo son -- quiénes? Pues, los no-resistentes; precisamente aquellos que no creen para nada en la violencia! Ahora, por favor no cometan el error de inferir de ello que yo digo que acción directa quiere decir no-resistencia; nada de eso. La acción directa puede ser el extremo de la violencia, o puede ser tan pacífica como las aguas mansas del arroyuelo de Shiloa. Lo que quiero decir es que los no-resistentes sólo pueden creer en la acción directa y nunca en la acción política. Porque la base de toda acción política es la coherción; aún cuando el Estado hace cosas buenas, en última instancia depende del garrote, la pistola o la prisión para que su poder las ponga en práctica.

Hoy en día, cada niño en edad escolar en los Estados Unidos ha tenido noticia de la acción directa de ciertos no-resistentes a través de las clases de historia. El caso que inmediatamente todo el mundo recuerda es el de los primeros Cuáqueros que llegaron a Massachussets. Los Puritanos habían acusado a los Cuáqueros de "perturbar al mundo con su prédica por la paz." Ellos (los Cuáqueros) se negaron a pagar los impuestos de la iglesia, se negaron a portar armas, y se negaron a jurar lealtad a cualquier tipo de gobierno (Y al hacerlo se convertían en activistas directos, o lo que podríamos llamar activistas directos negativos). De modo que los Puritanos, siendo practicantes de la acción política, aprobaron leyes para excluirlos, deportarlos, multarlos, encarcelarlos, mutilarlos y finalmente, mandarlos a la horca. Y los Cuáqueros volvían una y otra vez (lo que era una acción directa de tipo positivo); y la historia registra que luego del ahorcamiento de cuatro Cuáqueros, y de que el cuerpo de Margaret Brewster hubiese sido arrastrado por un carro por las calles de Boston, "los Puritanos renunciaron a seguir intentando silenciar a los nuevos misioneros"; que "la persistencia de los Cuáqueros y su no-resistencia habían ganado la batalla."

Otro ejemplo de acción directa en la temprana historia colonial, pero esta vez para nada del tipo pacífico, fue el incidente conocido como la Rebelión de Bacon. Todos nuestros historiadores defienden, por cierto, la acción de los rebeldes en ese incidente, porque éstos tenían razón. Y sin embargo, se trató de un caso de acción directa violenta contra una autoridad legalmente constituída. Para aquellos que hayan olvidado los detalles, déjenme recordarles brevemente que los agricultores de Virginia temían, con razón, una ofensiva general de los indios. Siendo activistas políticos pidieron, o Bacon como su dirigente pidió, que el gobernador les aprobase una comisión para reclutar voluntarios para su propia defensa. El gobernador temía, también con razón, que una compañía así de hombres armados se convirtiese en una amenaza para él. El gobernador rechazó la petición. Como consecuencia, los agricultores recurrieron a la acción directa. Reclutaron voluntarios sin la comisión, y lograron repeler a los indios. Bacon fue declarado traidor por el gobernador, pero dado que la gente lo apoyaba, el gobernador tenía miedo de proceder contra él. Al final, sin embargo, las cosas llegaron al punto tal de que los rebeldes incendiaron Jamestown; y de no haber sido por la muerte de Bacon, mucho más se habría podido lograr. Por supuesto, la reacción fue muy cruenta, tal y como suele suceder cada vez que una rebelión colapsa o es aplastada. Sin embargo, aún durante el breve período de éxito, logró corregir muchos abusos. Estoy seguro que los que abogaban por la acción política a toda costa en aquellos tiempos, después de que la reacción regresó al poder deben de haber dicho: "Vean lo que los males de la acción directa no han traído! Qué desgracia, el progreso de la colonia ha retrocedido veinticinco años;" olvidando que si los colonos no hubiesen recurrido a la acción directa, sus cabelleras habrían sido arrancadas por los indios un año antes, en vez de que un cierto número de ellos hubiesen sido ahorcados por el gobernador un año después.

En el período de agitación y excitación que precedió a la revolución , hubo todo tipo de acciones directas, desde las más pacíficas a las más violentas; y creo que casi todos los que hayan estudiado la historia de los Estados Unidos encuentra en el recuento de esas actividades la parte más interesante de la historia, la parte que más facilmente se graba en la memoria.

Entre las acciones pacíficas que tuvieron lugar, estaban los acuerdos de no-importación, las ligas para usar telas hiladas en el país y los "comités de correspondencia." A medida que el crecimiento inevitable de las hostilidades se fue desarrollando, se desarrolló la acción directa violenta; por ejemplo, en la destrucción de los sellos de impuestos, o la acción referente a los barcos de té, ya sea el no permitir el desembarque del té, o su almacenamiento en lugares inundados, o el arrojarlos al agua en el puerto, como en Boston, o el obligar al dueño del barco carguero a incendiar su propia nave, como se hizo en Annapolis. Todas esas son acciones registradas en nuestros libros de texto más comunes, ciertamente no de manera condenatoria, sin siquiera una disculpa, aunque todas ellas sean casos de acción directa contra la autoridad legalmente constituída y los derechos de propiedad. Si llamo la atención sobre ellas y otras de naturaleza similar, es para probar a los repetidores irreflexivos de palabras que la acción directa siempre ha sido usada, y goza de la sanción histórica de la misma gente que hoy en día la reprueba.

Se dice que George Washington había sido el dirigente de la liga de no-importación de los agricultores de Virginia; hoy en día él probablemente habría sido "llamado al orden" por una corte por haber formado una liga así; y en caso de haber persistido en el intento, habría sido multado por desacato.

Cuando el gran conflicto entre el Norte y el Sur iba pasando de rojo a morado, una vez más fue la acción directa la que precedió y precipitó a la acción política. Y hasta podría afirmar que la acción política nunca tiene lugar, y no es ni siquiera contemplada hasta que las mentes adormecidas primero no hayan sido despertadas por actos directos de protesta contra las condiciones existentes.

La historia del movimiento contra la esclavitud y la Guerra Civil es una de las más grandes paradojas, aunque históricamente sea una cadena de paradojas. Políticamente hablando , fueron los estados esclavistas los que representaban una mayor libertad política, por la autonomía del estado individual contra la interferencia de los Estados Unidos; políticamente hablando, eran los Estados no-esclavistas los que representaban un gobierno fuerte y centralizado el cual, los secesionistas decían y con razón, estaba destinado a evolucionar progresivamente hacia formas más y más tiránicas. Que fue lo que ocurrió. Desde el fin de la primera Guerra Civil, ha habido un continuo traspasar del poder federal de las fronteras de lo que originariamente eran las atribuciones de los Estados individuales. Los esclavos-asalariados, en sus luchas de hoy, son continuamente lanzados al conflicto con ese poder centralizado contra contra el cual protestaba el esclavista (con la libertad en los labios y la tiranía en el corazón). Éticamente hablando, eran los estados no-esclavistas los que de modo general representaban una mayor libertad humana, mientras que los secesionistas representaban la esclavitud racista. Esto sólo de un modo general; o sea, que la mayoría de los norteños, no estando acostumbrados a estar rodeados por la presencia real de la esclavitud de los negros a su alrededor, pensaron que probablemente era un error; aunque no mostraban tanto fervor en abolirla. Sólo los Abolicionistas, y esos eran relativamente pocos, fueron los éticos genuinos, para los cuales la esclavitud en sí -no la secesión o la unión- era la cuestión principal. De hecho, era tan fundamental para éstos, que una cantidad considerable de ellos estaban a favor de la disolución de la unión, promoviendo el que el Norte tomase la iniciativa en la cuestión de disolverla para que los pueblos del Norte pudiesen sacudirse la vergüenza de mantener negros en cadenas.

Por supuesto, había todo tipo de gentes con todo tipo de temperamentos entre aquellos que abogaban por la abolición de la esclavitud. Había cuáqueros como Whittier (sin duda, eran los cuáqueros que estaban por la paz a toda costa que habían abogado por la abolición en los tempranos días de la colonia); había activistas políticos moderados, que estaban a favor de comprar la libertad de los esclavos como el método más barato; y había gente extremadamente violenta, que creían en y hacían todo tipo de cosas violentas.

En cuanto a lo que hicieron los políticos, hay una larga lista de "amenazar-con-hacerlo-para-no-hacer-mucho," un récord de treinta años de compromisos, negociaciones e intentos de dejar las cosas como estaban, y de repartir migajas a ambos bandos cuando nuevas condiciones demandaban hacer algo, o hacer de cuentas que se hacía algo. Pero "las estrellas en sus órbitas lucharon contra Sisera;" el sistema se estaba resquebrajando desde adentro y los partidarios de la acción directa desde el exterior a su vez ensancharon las grietas implacablemente.

Entre las distintas expresiones de rebelión directa estuvo la organización de la "vía ferroviaria clandestina." La mayoría de la gente que perteneció a ella creía en ambas formas de acción; pero no importa cuanto se adherían teóricamente a la idea del derecho de la mayoría de promulgar y hacer cumplir las leyes, no creían en ella en ese punto. Mi abuelo fue miembro de la "clandestinidad;" ayudó a más de un esclavo fugitivo a escapar hacia Canadá. Él era un hombre muy paciente y obediente de las leyes en la mayoría de los aspectos, aunque a menudo he pensado que él respetaba la ley porque no había tenido mucho contacto con ella; siempre llevando una vida de pionero, por lo general la ley estaba bastante lejos de él, y la acción directa era un imperativo. Sea como fuere, respetuoso de la ley o no, él no tenía el más mínimo respeto por las leyes esclavistas, no importa que hubiesen sido decididas por una mayoría de diez a uno, y violó concientemente cada una de las que se les cruzó en el camino.

Había momentos en que la operación de la "clandestinidad" requería de la violencia, y se hacía uso de ella. Recuerdo el relato de una vieja amiga que me contaba cómo ella y su madre montaban guardia toda la noche tras la puerta, mientras que un esclavo que estaba siendo buscado por las patrullas estaba escondido en el sótano; y aunque eran descendientes y simpatizantes de los cuáqueros, tenían una escopeta encima de la mesa. Afortunadamente, no necesitaron hacer uso de ella esa noche.

Cuando se aprobó la ley de los esclavos fugitivos con la ayuda de los activistas políticos del Norte que querían ofrecer una nueva migaja a los esclavistas, los activistas directos se lanzaron a rescatar fugitivos recapturados. Tuvieron lugar el "rescate de Shardrach" y el "rescate de Jerry," los participantes en este último rescate estuvieron dirigidos por el famoso Gerry Smith; así como muchos otros intentos exitosos y fallidos de rescate. Todavía los políticos seguían perdiendo el tiempo y tratando de limar asperezas, y los abolicionistas fueron denunciados y detractados por los pacificadores ultraobedientes de la ley, prácticamente de la misma forma en que Wm. D. Haywood y Frank Bohn son ahora denunciados por su propio partido.

El otro día leí un comunicado en el Chicago Daily Socialist del secretario local del Partido Socialista de Louisville al secretario nacional, pidiéndole que sustituyesen a Bohn -que había sido anunciado para hablar allí- por otro orador seguro y en su sano juicio. Al explicar el porqué, el Sr. Dobbs menciona una cita de la charla de Bohn: "Si los McNamaras hubiesen tenido éxito al defender los intereses de las clases trabajadoras, habrían tenido razón, tanta como la habría tenido John Brown de haber tenido éxito en liberar a los esclavos. El único crimen de John Brown fue la ignorancia, así como la ignorancia fue el único crímen de los McNamaras."

Sguidamente, el Sr. Dobbs comenta lo siguiente: "Cuestionamos enfáticamente las afirmaciones aquí vertidas. El intento de trazar un paralelo entre la abierta -aunque equivocada- rebelión de John Brown por un lado, y los métodos secretos y asesinos de los McNamaras por el otro, no sólo es un indicador de lo superficial de su razonamiento, sino altamente engañoso en cuanto a las conclusiones lógicas que se pueden derivar de dichas afirmaciones."

Evidentemente, el Sr. Dobbs es muy ignorante acerca de la vida y obra de John Brown. John Brown era un hombre de violencia; se habría burlado de los intentos de cualquiera por hacer de él otra cosa. Y una vez que una persona se convierte en creyente de la violencia, para él sólo es una cuestión la forma más efectiva de aplicarla, lo que sólo puede ser determinado por un conocimiento de las condiciones y los medios a su disposición. John Brown para nada se amilanaba ante los métodos conspirativos. Aquellos que hayan leído la autobiografía de Frederick Douglas y las Reminiscences de Lucy Colman, se recordarán que uno de los planes diseñados por John Brown era el de organizar una cadena de campamentos armados en las montañas de West Virginia, Carolina del Norte y Tennessee, enviar emisarios secretos entre los esclavos incitándoles a huir hacia esos campamentos y allí concertar medidas de acuerdo a lo que permitiesen los tiempos y las condiciones para fomentar la rebelión entre los negros. El que dicho plan haya fallado se debió a la debilidad del deseo de libertad entre los esclavos mismos, más que a ninguna otra cosa.

Más tarde, cuando los políticos en su infinita taimadez produjeron una proposición sobre "cómo-no-hacerlo," conocida como el Acta de Kansas-Nebraska, que dejó al libre albedrío de los colonos la cuestión de la esclavitud, los activistas directos de ambos bandos enviaron colonos falsos al territorio, los que continuaron la lucha. Los hombres a favor de la esclavitud, que llegaron primero, hicieron una constitución que reconocía la esclavitud y una ley que penaba con la muerte a cualquiera que ayudase a escapar a un esclavo; pero los Free Soilers, que se habían demorado un poquito más en llegar por venir desde estados más lejanos, hicieron una segunda constitución y se negaron del todo a reconocer las leyes de la otra parte. Y John Brown estuvo allí, mezclado en toda esa violencia, tanto conspirativa como abierta; era un "ladrón de caballos y asesino" a los ojos de los activistas políticos decentes y pacíficos. Y no cabe duda de que robó caballos, sin enviar señal alguna por adelantado de sus intenciones de robarlos, y de que mató hombres que estaban a favor de la esclavitud. Atacó y logró huir bastantes veces antes de su intento final en Harper's Ferry. Si no usó dinamita, fue porque entonces la dinamita aún no había surgido como un arma práctica. Hizo muchos más ataques premeditados a la vida que los dos hermanos que el Secretario Dobbs condena por sus "métodos asesinos." Y sin embargo, la historia no ha dejado de comprender a John Brown. La humanidad sabe que a pesar de que él era un hombre violento, con samgre humana en sus manos, que era culpable de alta traición y fue colgado por ello, sin embargo su alma era grande, fuerte, generosa, incapaz de soportar el aterrador crimen de mantener a 4,000,000 de personas como bestias estúpidas, y que pensó que el hacer la guerra contra eso era un deber sagrado, divino (porque John Brown era un hombre muy religioso - un presbiteriano).

Es a través y por las acciones directas de los precursores del cambio social, ya sean de naturaleza pacífica o bélica, que la Conciencia Humana, la conciencia de las masas, se agita hacia la necesidad del cambio. Sería muy estúpido el decir que nada bueno resulta jamás de la acción política; a veces surgen cosas positivas por ese camino. Pero nunca hasta que la rebelión individual, seguida por la rebelión de masas, lo haya forzado. La acción directa siempre es la que lanza el grito de protesta, la iniciadora, a través de la cual la gran masa de los indiferentes toma conciencia de que la opresión se torna insoportable.

Hoy hay opresión en la tierra -- y no sólo en esta tierra, sino en todos aquellos rincones del mundo que disfrutan de los tan engañosos frutos de la Civilización. E igual que con la cuestión de la esclavitud, también esta forma de esclavitud ha estado engendrando, tanto la acción directa como la acción política. Una cierta fracción de nuestra población (probablemente mucho más pequeña que la que los políticos acostumbran dar en los mitines políticos) está produciendo la riqueza material de la que todo el resto de nosotros vivimos; así como eran 4,000,000 de esclavos que sostenían a la masa de parásitos que tenían encima. Esos son los trabajadores industriales y agrícolas.

A través de la inprofesada e inprofesable operación de instituciones que ningún individuo entre nosotros ha creado, sino que encontró ya existentes al llegar a este mundo, la parte absolutamente más esencial de toda la estructura social, sin cuyos servicios nadie puede ni comer, ni vestirse o protegerse de los elementos, son justamente aquellos que reciben menos comida, vestimenta y alojamiento -- para no mencionar su parte de todos los otros beneficios sociales que el resto de nosotros supuestamente debemos recibir, tales como la educación y la gratificación artística.

Esos trabajadores han, de una u otra forma, juntado mútuamente sus fuerzas para ver qué mejoras de sus condiciones pueden conseguir; primeramente por medio de la acción directa, y luego por la acción política. Hemos tenido al Grange, la Alianza de Granjeros, Asociaciones Cooperativas, Experimentos de Colonización, los Caballeros del Trabajo , Sindicatos y los Trabajadores Industriales del Mundo. Todas esas organizaciones se han formado con el propósito de lograr arrancar de los amos del campo económico un salario un poco mejor, unas condiciones un poco mejores, o una jornada de trabajo un poco más corta; o por otro lado, para resistir una reducción en los salarios, peores condiciones o jornadas laborales más largas. Ninguna de ellas ha intentado alcanzar una solución final para la guerra social. Ninguna de ellas, excepto los Trabajdores Industriales, ha reconocido que existe una guerra social, inevitable mientras las presentes condiciones legales y sociales persistan. Aceptaron las instituciones de la propiedad tales y como las encontraron. Estaban formadas por hombres promedio, con deseos promedio, y se abocaron a hacer cosas que les parecían posibles y muy razonables. No estaban comprometidos con una visión política particular y estaban organizados, pero lo hicieron a través de la acción directa a partir de su propia iniciativa, ya sea como actitud positiva o defensiva.

No cabe duda que entre todas esas organizaciones habían miembros que veían más allá de las reivindicaciones inmediatas; que sí vieron que el continuo desarrollo de las fuerzas que ahora se habían puesto en acción estaba destinado a crear condiciones ante las cuales sería imposible que la vida pudiese continuar sometiéndose, y contra las cuales por lo tanto, ella protestaría, y violentamente; que ella no tendría otra elección; que debe hacerlo o de lo contrario perecer mansamente; y dado que no está en la naturaleza de la vida el rendirse sin dar batalla, ella no morirá mansamente. Hace veintidos años encontré gente de la Alianza de Granjeros que hablaban así, Caballeros del Trabajo que hablaban así, sindicalistas que hablaban así. Querían objetivos más amplios que aquellos perseguidos por sus organizaciones, pero tuvieron que aceptar a sus camaradas miembros como eran, y tratar de motivarlos a trabajar por las cosas tal y como ellos las podían ver. Y lo que ellos podían ver eran mejores precios y mejores salarios, condiciones de trabajo menos peligrosas y tiránicas, jornadas laborales más cortas. Al nivel de desarrollo en el que esos movimientos surgieron, los trabajadores agrícolas no podían ver que su lucha tuviese nada que ver con las luchas de aquellos involucrados en la industria o en el transporte; tampoco éstos últimos podían ver que su lucha tuviese nada en común con la de los obreros agrícolas. Y es que aún hoy muy pocos ven eso. Todavía tienen que aprender que hay una lucha común contra aquellos que se han apropiado de la tierra, el dinero y las máquinas.

Desafortunadamente, la gran organización de los granjeros se malgastó en una carrera estúpida por el poder político. Tuvo bastante éxito en conseguir el poder en varios Estados; pero las cortes declararon inconstitucionales sus leyes, y esa fue la tumba de todas sus conquistas políticas. Su programa original era el de construir sus propios silos, reteniéndolos del mercado hasta poder librarse de los especuladores. Asimismo, la organización de intercambios de mano de obra, emitiendo bonos de crédito sobre los productos depositados para el intercambio. Si se hubiera mantenido fiel a este programa de ayuda mutua directa habría, hasta cierto punto, al menos por un tiempo, podido ser una ilustración de cómo la humanidad se puede liberar del parasitismo de los banqueros e intermediarios. Por supuesto, al final habría sido derrocado, a menos que hubiese revolucionado de gran manera las mentes de los hombres por el ejemplo del derrocamiento del monopolio legal de la tierra y el dinero; pero al menos habría cumplido un gran fin educativo. En la realidad, siguió un espejismo y se desintegró a causa de su mera futilidad.

Los Caballeros del Trabajo fueron disminuyendo hasta alcanzar una relativa insignificancia, no por no haber hecho uso de la acción directa, ni tampoco por haberse metido en política, lo que se dio en pequeña escala, sino principalmente porque eran una masa heterogénea de trabajadores que no pudo asociar sus esfuerzos de manera efectiva.

Los sindicatos ganaron en fuerza a medida que se iban retirando los Caballeros del Trabajo, y han continuado incrementando su fuerza lenta pero persistentemente. Es verdad que su crecimiento ha fluctuado; que han habido retorcesos, que grandes organizaciones unitarias se han formado para volver a dispersarse. Pero en su conjunto, los sindicatos han sido una fuerza creciente. Lo han sido porque, siendo tan pobres como son, han sido un medio por el cual un cierto sector de los trabajadores han sido capaces de unir sus fuerzas para enfrentar directamente a sus amos, así lograr al menos una parte de lo que querían --o de lo que las condiciones les dictaban que deberían tratar de lograr. La huelga es su arma natural, la que ellos mismos se han forjado. Es el golpe directo de la huelga el que nueve de cada diez veces es temido por el patrón. (Por supuesto, hay ocasiones en las que se alegra por una huelga, pero eso no es común). Y la razón por la que le tiene terror a las huelgas, no es tanto porque piense que no la va apoder ganar, sino lisa y llanamente porque no quiere una interrupción de sus negocios. El patrón común no le tiene mucho miedo al "voto con conciencia de clase;" hay gran cantidad de talleres en los que uno puede hablar acerca del Socialismo o de cualquier otro programa político todo el día; pero si uno empieza a hablar de sindicatos [Unionism en el original, N del T] es de esperar que lo despidan de inmediato, o al menos que le adviertan que se calle la boca. Por qué? No porque el patrón sea tan inteligente como para saber que la acción política es una ciénaga en la que se empantana el trabajador, o porque considere que el socialismo rápidamente se esté convirtiendo en un movimiento de clase media; nada de eso. Él piensa que el socialismo es una cosa muy mala; pero es una buena salida! Pero sabe que si su fábrica se sindicaliza, va a tener problemas de inmediato. La mano de obra se le pondrá rebelde, va a tener que entrar en gastos para mejorar las condiciones de la fabrica, no va a poder despedir a los trabajadores que no le gusten, y en caso de huelga deberá esperar daños a su maquinaria o sus edificios.

Se dice a menudo, y lo repiten como loros, que esos patrones tienen "conciencia de clase," que se mantienen unidos por interés de clase, y que estan dispuestos a soportar cualquier pérdida personal antes que traicionar esos intereses. No ocurre así en absoluto. La mayoría de la gente de negocios son igual que la mayoría de los trabajadores; se preocuman mucho más de sus pérdidas o beneficios personales que de los de su clase. Y es esta pérdida individual la que ve el patrón cuando es amenazado por un sindicato.

Hoy todo el mundo sabe que una huelga de cualquier tamaño significa violencia. No importa qué preferencia ética hacia la paz se tenga, se sabe que no será pacífica. Si es una huelga de telégrafos, significa cortar los cables y los postes, y meter falsos rompehuelgas [esquiroles, carneros] para que saboteen los instrumentos. Si es una fábrica de chapas de acero, significa caerles a golpes a los rompehuelgas, romper las ventanas, desajustar las válvulas, y destruir las caras prensas junto con toneladas y toneladas de material. Si es una huelga de mineros, significa destruir líneas férreas y puentes, y volar instalaciones. Si es una huelga de los trabajadores de la confección, significa montar un incendio anónimo, lanzar una andanada de piedras a través de una ventana aparentemente inaccesible, o tal vez un trozo de ladrillo sobre la cabeza de dueño mismo. Si es una huelga de tranvías, significa vías destrozadas o barricadas con el contenido de carros de hollín o de deshechos de comida para cerdos, con vagones desechados o cercas robadas, significa vagones incinerados o chocados e interruptores apagados.Si es una huelga de trenes, significa motores "muertos", motores que anden impredeciblemente, vagones de carga descarrilados y trenes retrasados. Si es una huelga de la construcción, significa estructuras dinamitadas. Y siempre, en todas partes, todo el tiempo, peleas entre los rompehuelgas y esquiroles contra los huelguistas y los simpatizantes de la huelga, entre el Pueblo y la Policía.

De parte de los patrones, significa focos rastreadores, vallas electrificadas, fortificaciones, barracas, detectives y agentes provocadores, raptos violentos y deportaciones, y todos y cada uno de los instrumentos que sean capaces de imaginar para su protección, además del recurso último de la policía, la milicia, la constabularia del Estado y las tropas federales.

Todo el mundo sabe esto; todos sonríen cuando los funcionarios del sindicato le hacen el llamado a sus organizaciones a que sean pacíficas y respeten la ley, porque todo el mundo sabe que estan mintiendo. Ellos saben que se hace uso de la violencia, tanto en secreto como abiertamente; y saben que ésta es usada porque los huelguistas no pueden hacer otra cosa, sin renunciar del todo a la lucha. Tampoco se equivocan aquellos que así recurren a la violencia bajo la presión de delincuentes destructivos que hacen lo que hacen por maldad innata. La gente en general comprende que hacen esas cosas por la dura lógica de una situación que ellos no crearon, sino que los obliga a a hacer esos ataques en función de vencer en su lucha por vivir o sucumbir en el pozo sin fondo del descenso hacia la pobreza, que hace que la Muerte los encuentre en el hospital de pobres, las calles de la ciudad, o las aguas sucias del río. Esta es la terrible alternativa que los trabajadores enfrentan; y esto es lo que hace que los seres humanos de disposición más amable - hombres que harían todo por ayudar a un perro herido, o llevar a su casa a un gatito extraviado y darle leche, o hacerse a un lado para no aplastar a un gusano - hechar mano a la violencia contra sus congéneres. Ellos saben, porque lo hechos se lo han enseñado, que esta es la única manera de ganar, si es que acaso piensan ganar. Y siempre me ha parecido que una de las cosas más extremadamente ridículas y absolutamente irrelevantes que una persona puede decir o hacer, cuando un huelguista que enfrenta una determinada situación se le acerca en busca de consuelo o asistencia, sería el responderle "Tome el poder por medio de los votos!" cuando la próxima elección será dentro de seis meses, o uno o dos años.

Desafortunadamente la gente que mejor sabe cómo se usa la violencia en la guerra sindical no puede salir y decir: "En tal fecha, en tal lugar, se hizo tal y cual acción específica, y como resultado se consiguieron tales y cuales concesiones, o tal o cual patrón tuvo que capitular." Hacerlo pondría en peligro su libertad y su poder para seguir luchando. Por lo tanto, aquellos que más saben deben mantener silencio y sonreir para sus adentros, mientras que aquellos que saben poco dicen cualquier cosa. Son lo hechos y no las palabras, los que deben clarificar sus posiciones.

Y se ha hablado mucho sinsentido durante las últimas semanas. Oradores y escritores, honestamente convencidos de que yo creo que solamente la acción política puede ganar la batalla de los trabajadores, han estado denunciando lo que ellos están complacidos en llamar "acción directa" (lo que en realidad quieren decir es violencia conspirativa) como autora directa de un sinnúmero de daños al movimiento. Un tal Oscar Ameringer, por ejemplo, dijo recientemente en una asamblea en Chicago que la bomba de Haymarket de '86 había retrasado el movimiento por las ocho horas de trabajo veinticinco años, argumentando que el movimiento habría tenido éxito de no haber sido por la bomba. Eso es una gran equivocación. Nadie puede medir exactamente en años y horas el efecto de una avanzada o de una reacción. Nadie puede demostrar que el movimiento de las ocho horas habría ganado hace veinticinco años. Sabemos que la jornada de ocho horas había sido incluida en las leyes de Illinois en 1871 por medios políticos, y que desde entonces ha sido letra muerta. Que la acción directa de los trabajadores la podría haber logrado en ese entonces, es algo que no puede ser probado; pero se puede demostrar que factores mucho más poderosos que la bomba de Haymarket operaron en contra. Por otro lado, si la influencia reactiva de la bomba hubiese sido tan poderosa en realidad, deberíamos naturalmente esperar que las condiciones laborales y sindicales fuesen peores en Chicago que en las otras ciudades en las que no sucedieron ese tipo de cosas. Al contrario, con lo malas que son, las condiciones laborales en general son mejores en Chicago que en las demás ciudades grandes, y el poder de los sindicatos está más desarrollado allí que en cualquier otra ciudad de los Estados Unidos excepto San Francisco. De modo que si podemos sacar alguna conclusión acerca de la bomba de Haymarket, hay que tener en mente estos hechos. Personalmente, no creo que su influencia sobre el movimiento sindical como tal haya sido tan importante.

Lo mismo ocurrirá con el furor actual acerca de la violencia. Nada ha cambiado en lo fundamental. Dos hombres han sido enviados a prisión por lo que hicieron (hace veinticuatro años los ahorcaban por lo que no habían hecho); unos pocos más podrían ir a la cárcel. Pero las fuerzas de la vida continuarán rebelándose contra las cadenas económicas, no improta qué personas bien portadas voten o dejen de votar, hasta que las cadenas no se rompan.

Y cómo se romperán las cadenas?

Los activistas políticos nos dicen que sólo ocurrirá por medio de la acción electoral del partido de la clase obrera; logrando elegirse para la posesión de las fuentes de la vida y de los medios de trabajo; votando para que aquellos que hoy controlan los bosques, las minas, las haciendas, las vías fluviales, los depósitos y las fabricas y de la misma forma controlan el poder militar que los defiende, entreguen su dominación al pueblo.

Y mientras tanto?

Mientras tanto, sed apacibles, industriosos, obedientes de la ley, pacientes y frugales (como Madero le dijo que fueran a los peones rurales, después de haberlos vendido a Wall Street)! Aún cuando algunos de vosotros seáis pobres, no os levantéis contra ello, porque eso podría "hacer retroceder al partido."

Bueno, ya he dicho que algunas cosas buenas salen a veces por medio de la acción política -- y no necesariamente por la acción del partido de la clase obrera. Pero estoy de sobra convencida de que los beneficios ocasionales logrados estan más que balanceados por los males; tanto como estoy convencida de que aunque hayan males ocasionales como resultado de la acción directa, son más que compensados por los beneficios.

Casi todas las leyes que originariamente habían sido enfocadas con la intención de beneficiar a los pobres, o se han vuelto armas en las manos de sus enemigos, o se han vuelto letra muerta a menos que los trabajdaores hayan obligado directamente a su observancia. O sea que al fin y al cabo, es la acción directa sobre la que hay que apoyarse de todos modos. Como un ejemplo de coger el lado manco de la ley basta hechar un vistazo a la ley contra los trusts, que supuestamente iba a beneficiar al pueblo en general y a la clase obrera en particular. Hace unas dos semanas, cerca de 250 dirigentes sindicales fueron citados responder por cargos de ser formadores de trusts, como respuesta de la Central de Illinois a sus huelgas.

Pero el daño de absolutizar a la fe en la acción indirecta es mucho mayor que cualquiera de esos resultados menores. El mal principal es que destruye la iniciativa, ahoga el espíritu individual de rebelión, le enseña a la gente a depender de que otro haga por ellos lo que ellos deberían hacer por sí mismos; finalmente, convierte en orgánica la anómala idea de que amasando pasividad hasta que se consiga una mayoría, y a través de la magia peculiar de una mayoría así, esta pasividad será transformada en energía. O sea, que la gente que ha perdido el hábito de hacer huelgas por su propia cuenta como individuos, que se han sometido a todas las injusticias al mismo tiempo que esperan ver crecer a la mayoría, van a metamorfosearse en explosivos humanos de alta potencia por un mero proceso de empaquetado!

Estoy muy de acuerdo en que las fuentes de la vida, y toda la riqueza material de la tierra, y las herramientas necesarias para la producción cooperativa deben volverse libremente accesibles a todos. Es una certitud para mí que los sindicatos deben ampliar y profundizar sus propósitos o perecerá, y estoy segura de que la lógica de la situación gradualmente les obligará a entenderlo así. Deben apender que los problemas de los trabajadores jamás podrán resolverse dándole golpizas a los rompehuelgas, mientras que su propia política de mantener altas cuotas para los miembros y otras restricciones ayuden a que sigan existiendo rompehuelgas. Deben aprender que la vía del crecimiento no pasa tanto por la elevación de los salarios, sino por la disminución de la jornada laboral, la que les posibilitará el aumentar su membresía, aceptar a todos los que estén dispuestos a entrar al sindicato. Deben aprender que si quieren ganar batallas, todos los trabajadores aliados deben actuar juntos, actuar rápidamente (sin prestarle servicio a jefe alguno), y mantener la libertad de seguir haciéndolo en todo momento. Y por último, deben aprender que aún entonces (cuando hayan logrado una completa organización) no pueden ganar nada permanente a menos que hagan huelgas por todo -- no por una salario, no por una mejora parcial, sino por toda la riqueza natural del planeta. Y proceder a la directa expropiación de toda ella!

Deben aprender que su poder no reside en su capacidad electoral, que su poder reside en su capacidad de parar la producción. Es un grave error el suponer que los asalariados constituyen la mayoría de los votantes. Los asalariados estan hoy aquí y mañana allí, y eso impide a un gran número de votar; un alto porcentaje de ellos en este país son extranjeros sin derecho al voto. La prueba más patente de que los dirigentes socialistas saben que esto es así, es que ellos en cada momento adaptan su propaganda para ganar el apoyo de los negociantes, del pequeño inversionista. Sus artículos de campaña proclamaban que sus entrevistadores habían recibido la seguridad por parte de los compradores de bonos de Wall Street de que estarían igual de dispuestos a comprar bonos de Los Angeles de un administrador socialista, como lo estarían de uno capitalista; que la actual administración de Milwakee había sido una bendición para el pequeño inversionista; sus panfletos aseguran a los lectores en esta ciudad que no necesitamos ir a las grandes tiendas a comprar -- sino que más bien compremos en tal o cual negocio de Milwakee Avenue, que será tan capaz de satisfacer nuestras necesidades como una "gran casa comercial." En suma, estan haciendo hasta el último desesperado esfuerzo para ganar el apoyo y prolongar la vida de esa clase media que la economía socialista dice debe ser demolida hasta sus cimientos, porque saben que no pueden conseguir una mayoría sin ella.

Lo más que un partido de la clase obrera puede llegar a hacer, una vez que se convierte en una organización consolidada, es mostrarle a la clase de los poseedores a través de una cesación de todo trabajo, que toda la estructura social descansa sobre los trabajadores; que todas las posesiones de los otros no valen absolutamente nada sin la actividad de los trabajadores; que tales protestas, como las huelgas, son inherentes al sistema de propiedad y contínuamente recurrentes hasta que todo el sistema sea abolido -- y habiendo demostrado esto en la práctica, proceder a expropiar.

"Pero, el poder militar," dice el activista político; "debemos lograr el poder político, o el ejército será usado contra nosotros!"

Contra una Huelga General de verdad, el ejército no puede hacer nada. Claro, si tenéis a un socialista como Briand en el poder, él podría nombrar "funcionarios públicos" a los obreros e intentar hacer que le sirviesen a él en contra de sí mismos! Pero contra el sólido muro de una masa trabajadora inamovible, hasta Briand se quebraría.

Mientras tanto, hasta este despertar mundial, la guerra continuará como hasta hoy, a pesar de toda la histeria que puedan manifestar las gentes bien intencionadas que no entienden la vida y sus necesidades; a pesar de todas las vacilaciones de las tímidas dirigencias; a pesar de todas las venganzas reaccionarias que se ejecuten; a pesar de todo el capital que le sacan los políticos a la situación. Continuará porque la Vida exige vivir, y la Propiedad le niega su libertad de vivir; y la Vida no se someterá.

Y no se debería someter.

Continuará hasta el día en que la Humanidad auto-liberada sea capaz de cantar el "Himno al Hombre" de Swinburne:

"Gloria al Hombre en las alturas, porque Él es el Rey del Universo."

Notas

Haymarket Riot: Manifestación anarquista llevada a cabo en 1886 en Chicago en la que fueron muertos siete policías. [N del T].

2 Miembros de la Sociedad de los Amigos, una sociedad cristiana de mediados del siglo XVII que creían que el Espíritu Santo habita en el corazón de todos los hombres (la luz interior). Fueron violentamente reprimidos por lo que se vieron obligados a emigrar e Nueva Inglaterra (norteamérica). Pacifistas radicales, muchos de sus representantes fueron prominentes en reformas sociales. Una especie de izquierdistas de la época. [N del T]

3 Movimiento protestante originario de Inglaterra (siglos XVI y XVII) que buscaban purificar el culto de la Iglesia Anglicana a través de la exclusión de todos aquellos elementos cuya autoridad no pudiese ser encontrada en la Biblia [N del T]

4 A lo largo de tod el texto se usa la palabra 'activista', pero no en el sentido que le damos hoy en día: el texto original usa actionist, esto es en este contexto, 'partidario de una forma de acción', lo que no se puede traducir al castellano como 'accionista'. [N del T]

5 Se refiere a la Revolución Estadounidense (1775-83) [N. del T]

6 Como ya se debe haber visto, el significado de la palabra 'política' de la época se asociaba más directamente a lo institucional-estatal [N del T]

7 Brown, John (1800-59): Abolicionista estadounidense. En 1859 incitó una insurrección de esclavos negros en Harper's Ferry, Virginia. El intento falló y Brown fué ahorcado por traición. Este hecho aumentó la oposición a la esclavitud.

8 Caballeros del Trabajo: Su nombre en inglés el Knights of Labour. Sindicato pionero estadounidense formado en 1869 por los sastres de Philadelphia, desapareciendo paulatinamente hacia inicios del Siglo XX y siendo sustituídos por lo que sería la American Federation of Labor (la AFL) que en sus inicios no era el sindicato blanco que es hoy en día. [N del T]

9 Briand, Aristide (1862-1932) Estadista socialista francés, 10 veces primer ministro entre 1909 y 1929. Jugó un papel dirigente en la separación de la Iglesia y el Estado en 1905, así como en la formación de la Liga de las Naciones [N del T]

viernes, 24 de abril de 2009

sábado, 18 de abril de 2009

martes, 14 de abril de 2009

Kropotkin y la expropiacion de los medios de producción.


por Rodolfo Montes de Oca


En 1882, en el periódico Le Révolte, el barbudo de la anarquía, Piotr Kropotkin, escribe el folleto “La expropiación”, tiempo después este mismo escrito apareció es la publicación Paroles d’un Révolte, para luego, posteriormente ser ampliado e incluido en su magnánima obra “La Conquista del Pan”. En ella Kropotkin insiste en su visión “economicista” de la revolución, elaborando sobre el proyecto inserruccional que Bakunin había legado a través de James Guillaume. En ese texto el príncipe, no se plantea la disputa, entre las teorías “colectivistas” (bakunistas o bakuninistas, como las refería Víctor García) y las “comunistas libertarias”, que es la corriente Kropotkiniana y a la cual, en lo personal me subscribo, por considerarla más actas y real. Pero lo substancioso para nosotros, no es eso, sino el hecho de que desde tiempos inmemoriales, los gigantes del verbo y la acción, se planteaban la necesidad, de que al triunfar los oprimidos del mundo sobre la burguesía. Debería venir automáticamente una justa distribución de la propiedad.

Según el ordenamiento jurídico burgués, en este enclave caribeño, la expropiación es: “una institución de Derecho Público, mediante la cual el Estado actúa en beneficio de una causa de utilidad pública o de interés social, con la finalidad de obtener la transferencia forzosa del derecho de propiedad de los particulares a su patrimonio” (artículo 2 de la Ley de Expropiación por Causa de Utilidad Pública o Social) En nuestro caso es similar, pero con la diferencia, de que no es el Estado el que actúa, sino el pueblo legítimamente constituido en armas, que acude, en pleno derecho, ha expropiar los bienes particulares para resolver un problema colectivo. Y solamente un problema colectivo, que esto quede bien claro, la expropiación se invento con la intención de devolver los medios de producción a los trabajadores. Se expropia una fabrica, una empresa, las tierras ociosas y las múltiples propiedades de vivienda en manos de pocas manos, pero más nada… El imbecil que expropie una tumba, por simple bandolerismo o que expropie un cepillo de dientes por ociosidad, es tan o más cretino que los parásitos de esta sociedad. Un ejemplo de esto, fue el motín popular del 27F del 89 o de los días de aciego del 12 y 13A de 2002, la gran mayoría de la gente que expropio, se adueñaron de bienes superfluos y que nada benefician a la autoorganización de los pueblos y que son mercancías producidas por el capital para mantener entretenida a la población. Vgr. Televisores, DVD, Cigarros y bebidas alcohólicas o espirituosas… Desde mi punto de vista, eso no es expropiación sino un vulgar robo. No hay nada de revolucionario en semejantes actos.

Para finalizar este pequeño ensayo, y que desde mi perspectiva quedo muy básico, no por falta de argumentos, porque argumentos a favor son los que sobran, sino por falta de espacio. Espero poder desarrollar en próximos números, este principio básico de el mundo nuevo a que estamos llamados a construir, toda revolución que se aprecie de ser anticapitalista y anarquista, deberá pasar por esta faceta, faceta que de más esta decirlo, es la que más temen, nuestros contrincantes capitalistas… Así que el llamado de la anarquía esta hecho, todos tenemos derechos a disfrutar del pastel de la vida, ha estudiar e indagar en este proceso fundamental de nuestra futura revolución libertaria y social.

(Texto aparecio en la publicación numero dos, del periodico "SAMIZDAT" esta redactado por Rodolfo Montes de Oca)